¿El muay thai es peligroso?
Como aficionado a las artes marciales, es probable que hayas oído que el muay thai es peligroso. Tal vez lo has visto en una pelea de MMA y has pensado “esto no es para mí”. O puede que hayas leído que en algunos países está prohibido y te ha surgido alguna duda. Pero, ¿cuánto de eso es real? ¿Hasta qué punto el muay thai es un arte marcial violento o inseguro? Vamos a ir quitando capas, desmintiendo mitos y dándote una visión clara, desde dentro. Porque cuando se practica con cabeza, como en nuestras clases de muay thai en Barcelona, no solo es seguro, sino transformador.
¿Por qué se ha prohibido el muay thai en varios países?
Este es uno de los grandes titulares que más llaman la atención: “el muay thai es peligroso y ha sido prohibido”. Sí, ha ocurrido, pero como siempre, hay que mirar más allá del titular. En realidad, no se trata de un veto global, ni mucho menos de una cruzada contra el boxeo tailandés como arte marcial.
En países como Noruega, Francia o Canadá, hay ciertas restricciones que no se han dirigido al muay thai en sí, sino a la competición profesional con contacto pleno, en especial en menores. Las razones están más vinculadas al entorno del deporte profesional que al entrenamiento recreativo o formativo. Es decir, no se está prohibiendo que la gente entrene muay thai, sino que se intenta regular cómo y cuándo se compite de forma profesional.
Estas restricciones suelen ir ligadas a políticas públicas de protección de la infancia, o a la preocupación por las lesiones cerebrales en deportes de contacto, algo que también ha afectado al boxeo clásico y algunas disciplinas de MMA. Pero eso no significa que el muay thai sea más peligroso que otros deportes. Al contrario: los datos muestran que con una práctica guiada, respetuosa y dentro de un entorno profesional, el muay thai es tan seguro como el rugby, el esquí o incluso el fútbol. En esos deportes las lesiones graves están a la orden del día y, sin embargo, no se cuestiona su práctica.
La clave está en separar el muay thai de competición (con su espectáculo, contacto y estrategia) del muay thai como disciplina de salud, defensa personal y mejora física. Y es ahí donde está el verdadero valor que enseñamos en Dojo Sant Gervasi.
¿Es demasiado violento el muay thai?
Depende de cómo lo mires. Y sobre todo, de qué entiendas por violencia. Si tomamos como referencia las imágenes de peleas televisadas, en las que dos atletas se golpean con puños, codos, rodillas y patadas, es lógico que la primera impresión sea esa. Pero eso sería como pensar que el fútbol es peligroso por ver una entrada con los tacos por delante en una final de Champions.
El muay thai no es violencia. Es control, respeto y técnica. Y sobre todo, es una forma de comunicación con el cuerpo que enseña valores como la disciplina, la humildad y la constancia. Cuando un alumno entra en el tatami, no entra para “pelear”. Entra para aprender. Se trabaja el equilibrio, la coordinación, la resistencia física y la mentalidad. El combate, cuando lo hay, se da en un entorno protegido, con protecciones, bajo supervisión, y solo cuando el alumno está preparado.
Aquí es donde conviene distinguir entre el muay thai como arte marcial tradicional, y el espectáculo que se ve en el ring. La mayoría de personas que entrenan no llegan nunca a competir. Y eso está bien. Porque el objetivo de muchos no es subir a un cuadrilátero, sino subir su autoestima, bajar de peso, aprender a defenderse o tener un espacio para desconectar del estrés diario.
Comparado con otras artes marciales, el muay thai es intenso, sí, pero no es irracional ni salvaje. De hecho, es mucho más estructurado y metódico de lo que parece desde fuera. La técnica prima sobre la fuerza. La inteligencia sobre el impulso. No se trata de dar el golpe más fuerte, sino el más preciso. Y eso solo se consigue entrenando bien.
Quienes entrenan en nuestro dojo lo saben: lo que más sorprende del muay thai no es lo que se ve desde fuera, sino lo que te transforma desde dentro.
El muay thai como deporte
Cuando se practica como deporte, el muay thai se convierte en una de las disciplinas más completas que existen. Mejora el cardio, fortalece todos los grupos musculares, refuerza la movilidad y activa todos los sentidos. Además, es uno de los mejores entrenamientos para perder peso, ganar agilidad y mejorar la resistencia.
En Dojo Sant Gervasi trabajamos con una metodología que pone la seguridad por delante de todo. Desde los primeros días, enseñamos la técnica antes de permitir cualquier tipo de contacto. Y cuando llega el momento de practicar con pareja, siempre se hace de forma progresiva y respetuosa. Cada alumno tiene su ritmo. No hay presión. No hay obligación. Aquí nadie “se pega”. Se entrena, se aprende y se mejora.
También ofrecemos alternativas para diferentes perfiles. Si lo que buscas es un entrenamiento exigente sin contacto, lo tienes. Si te interesa la defensa personal, también lo tienes. Y si en algún momento decides probar el combate deportivo, lo harás con la preparación, protección y confianza que necesitas. Sin improvisaciones. Sin riesgos innecesarios.
El muay thai, como el boxeo o el jiu-jitsu, tiene un componente competitivo. Pero eso no lo convierte en peligroso. Lo que marca la diferencia es cómo se entrena, dónde y con quién. Por eso, la figura del entrenador y el espacio del dojo son tan importantes. No se trata solo de dar clases, sino de guiar, corregir, proteger y acompañar en cada etapa.
Además, el muay thai es un arte marcial reconocido a nivel mundial, con federaciones que regulan su práctica y competiciones oficiales en las que se vela por la seguridad de los atletas. No es una moda ni un deporte de nicho. Es una tradición milenaria que ha evolucionado con los tiempos y se ha adaptado a las necesidades actuales.
Si comparamos con otras artes marciales como el karate, el taekwondo o incluso la lucha olímpica, el muay thai no es ni más ni menos agresivo. Solo es diferente. Con sus propias reglas, su propia filosofía y su manera de entender el cuerpo y el combate. Y por eso funciona tan bien tanto en el mundo del deporte como en el entrenamiento personal o el ámbito del bienestar.
¿Te sigue pareciendo que el muay thai es peligroso? Espera a probar una clase con nosotros y hablamos después. Porque cuando entiendes cómo se entrena, lo que sientes en tu cuerpo después de cada sesión, y el ambiente de respeto que se respira en cada clase, todo cambia.
En Dojo Sant Gervasi, el muay thai es una herramienta para crecer, no para tener miedo. Es una forma de superarse, de conectar con uno mismo, y de aprender algo nuevo en cada entrenamiento. Es un arte marcial, sí, pero sobre todo, es una forma de vida.
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